CASA DEL PALACIO DE LA SIERRA DE URBASA “ D. DIEGO RAMIREZ DE BAQUEDANO “


El origen del PALACIO DE LA SIERRA URBASA parece que ha estado ligado al Linaje (descendencia de una familia) de los BAQUEDANO (apellido del mismo nombre que el pueblo de la Améscoa Baja, donde nace el río Urederra), siempre presente en la historia del valle de las Améscoas, aunque curiosamente y según cuentan los historiadores, nunca parece que fue habitado por la familia de los BAQUEDANO, sino que fue habitado solamente por las personas que se encargaban de su cuidado y el Capellán de la Abadía.

La historia comenzó en el Siglo XVII, año de 1.687 siendo Rey de Castilla y de Navarra el Rey FELIPE IV. Entonces Don DIEGO RAMÍREZ DE BAQUEDANO y señor de los Palacios de San Martín y Ecala, consiguió previo pago de 3.000 DUCADOS (antigua moneda de oro de valor variable) el título de Marqués de San Martín con la MERCED (regalo) de 3.300 Robadas (medida agraria de uso frecuente en Navarra, que equivalían a 296 Hectáreas) en los Montes de URBASA y ANDÍA, por parte del Rey.

Los vecinos de San Martín, junto con los de la Améscoa Baja, protestaron por el título concedido.

Igualmente las CORTES DE NAVARRA, defendiendo los Intereses Generales, ofrecieron al Rey FELIPE IV, 30.000 Ducados para que anulase la concesión de terrenos realizada a favor de Don Diego Ramírez de Baquedano y con la condición FUNDAMENTAL siguiente:


“ NI AHORA NI EN OTRO TIEMPO ALGUNO, SE PODRÁ VENDER NI TAMPOCO ENAJENAR (transmitir el dominio a otro) EN LOS MONTES REALES DE URBASA Y ANDÍA, A NINGUN PARTICULAR, NI COMUNIDAD ECLESIÁSTICA NI SECULAR “

Ante el espléndido donativo que las Cortes de Navarra le ofreció, el Rey FELIPE IV se retracto y anuló el título nobiliario y la Merced (el regalo que le concedió de 3.300 Robadas de terreno), aceptando la condición impuesta por las Cortes de Navarra.

Para ello dictó una Ley mediante una Célula Real de fecha 20 de Abril de 1688.
Mediante ésta Disposición Real, quedó establecido que, los MONTES REALES DE URBASA Y ANDÍA son de Goce Común de todos los Naturales del Reino de Navarra que “ HAN TENIDO Y TIENEN USO Y COSTUMBRE DE GOZAR LIBREMENTE CON TODOS SUS GANADOS.“
Y por otra parte el Rey ratificó esta otra condición:

“ LOS MONTES DE URBASA Y ANDÍA NO SE PODRÁN VENDER A NINGÚN PARTICULAR NI COMUNIDAD ECLESIÁSTICA, Y SU POSESIÓN INMEMORIAL DE GOZAR, DEBERÁN SER MANTENIDAS Y CONSERVADAS A PERPETUO, SIN INNOVACIÓN NI ALTERACIÓN ALGUNA “

El Rey FELIPE IV tuvo que resarciar (indemnizar) a Don Diego Ramírez de Baquedano y A PETICIÓN DE ESTE, cambió el título de Marqués de San Martín, por el de “ MARQUÉS DE ANDÍA “ y a la vez le eran concedidos los QUINTOS (tributo que se pagaba al Rey, que consistía en la quinta parte del valor de lo convenido), y demás derechos Reales de los Montes de Urbasa y Andía y también su Jurisdicción Civil y Criminal, además del Patronato de la Capellanía, erigida en el año 1.594 en dichos montes.

Para que Don Diego pudiera ejercer la Jurisdicción Civil y Criminal, se le exigió que construyera una casa para el Alcalde y una cárcel donde recluir a los sentenciados.

Así fue como Don FERNANDO RAMÍREZ DE BAQUEDANO, hijo de Don Diego, construyó la CASA PALACIO DE URBASA, que está situada al Noroeste del Raso de Urbasa, a más de 900 metros de altitud, en una extensión inmensa que en primavera, verano y otoño tiene unos paisajes idílicos.
A un ala del Palacio se trasladó también la Capellanía, que hasta entonces había estado en la Ermita de Nuestra Señora dela Concepción de Icomar, en la Sierra de Andía (que fue construida en el año 1.594 por Orden de FELIPE II ) y por ésta nueva atribución tenía derecho al cobro de los Diezmos (décima parte del impuesto que pagaban los ganaderos por poder pastar en las sierras).

El Palacio nunca fue habitado por los Marqueses ni por su familia, sino por un Teniente de Alcalde primero, después por unos caseros y hasta hace pocos años por el Capellán de la Abadía, que está dedicado al Santo Cristo de las Agonías.

En la actualidad, es propiedad del Gobierno de Navarra, y está en proyecto según propuesta del Ejecutivo Navarro convertirlo en hotel, aunque no se ha llegado a ningún acuerdo sobre su futuro, después de haber estado abandonado durante muchos años y su estado de conservación es lamentable, a pesar de toda la historia que tiene para todos los Navarros y los lugareños de estos preciosos parajes del Parque Natural de las Sierras de Urbasa y Andía.